Diario

¡Lo que viene a continuación es de verdad!

Sólo tú es una canción que escribí hablando de algo que me pasó en mi primer viaje a Costa Rica. Conocí a Carmen durante un largo trayecto de autobús y en seguida nos caímos bien, así que la invité a salir. Quedamos en un bar y ella se presentó con toda su familia. Me dejó alucinado como Carmen, su madre y dos primas me dieron la bienvenida como si fuese la cosa más normal del mundo.

Inmediatamente, Carmen me tomó de la mano y me sacó a bailar y cuando me di cuenta estaba con esta bella muchacha describiendo círculos rítmicamente, eso sí, delante de la familia. Y, por si fuera poco, fui pasando entre sus primas, su madre y ella, todos absolutamente felices, meneándose y chocándose conmigo, muslo con muslo y pechos con pecho sin vacilar, sin pausa y sin preocupaciones.

Y así fue la cosa mientras pasaban las canciones y las horas. Rápidamente abandoné las cervezas y comencé a ventilarme unos cuantos chupitos de tequila intentando (en vano) abstraerme de este carrusel casi pornográfico. Lo que todavía no les he contado es que la madre era joven: había tenido a Carmen con sólo 14 años y por lo tanto andaba bastante cerquita de mi edad… me quedé de piedra. No sabía cómo arreglármelas con Carmen y con aquella madre tan “calentita”; aquello empezaba a ser demasiado.

Llevaba allí cuatro horas y ya no podía más; estaba hecho un lío entre las dos. Justo en ese momento me percaté de que había que salir de allí lo más rápido posible, sin ofender a nadie y con mi dignidad intacta. Presenté unas profusas y abundantes disculpas y me fui disparado al hotel, a donde llegué exhausto pero también bastante aliviado.

Eso son las letras de la cancion “Sólo tú” :

Este día empezó como todos con un vaso de café y un poco de música – reggae.
En el bus yo te vi y de una vez sabia necesito conocerte, conocerte.

Solo tu, solo tu estabas conmigo en este bus lleno de gente y de ruido
Solo tu, solo tu estabas conmigo en este bus lleno de gente y de ruido

Yo me levanté y me senté a tu lado,
me dijiste “mi gringo, nos vemos hoy en la noche”
Fuimos a un bar con todos tus amigos, con tu sobrina y con tu mama
con tu mama.

Solo tu, solo tu estabas conmigo en este bar lleno de gente y de ruido
Solo tu, solo tu estabas conmigo en este bar lleno de gente y de ruido

Yo bailé con tu mama, con tu sobrina y contigo.
Me tomé cervezas y tequilas para no empezar a pensar, a pensar.

Solo tu, solo tu estabas sin mi porque me fui con tu mama
Solo tu, solo tu estabas sin mi porque me fui con tu mama
con tu mama.

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De marcha con la marcha mariachi

Uno de mis mejores recuerdos es el de aquella noche que decidimos ir por el Gürtel, el segundo anillo de Viena, tocando e improvisando por donde pasábamos (a lo Mariachi). Nuestra idea era parar en varios sitios y locales, sin invitación previa, e interactuar con la gente invitándoles a bailar y a participar.

Algunas veces salía bien, pero otras era un completo fracaso. En el Bar Spark y en la fiesta de María nos recibieron con los brazos abiertos; parecía que les gustaba la música y algunos incluso se movían y cantaban. Otros, en cambio, mantenían un silencio sepulcral y seguían a lo suyo, ignorándonos olímpicamente y con ganas de que nos largáramos.

Con el rabo entre las piernas pusimos rumbo a territorio amigo para tomarnos unas cervezas y seguir tocando.
Para Adi y para mí fue como una especie de curso intensivo para el viaje que habría de venir.